Mayor relevancia que conocer la oferta de monturas tiene conocer los tipos de cristales que podemos utilizar, ya que esta cuestión trasciende lo meramente estético. Hay dos tipos de lentes, orgánicas y minerales. Las primeras ofrecen mayor resistencia a la rotura y menor peso, pero se rayan fácilmente y son más caras que las minerales.
El cristal orgánico endurecido reduce el problema de rayado aunque no lo soluciona del todo. También los hay antirreflejantes -que incluyen el endurecido-, recomendables para conducir, ver la tele o permanecer delante del ordenador.
Las lentes minerales no se rayan tan fácilmente y son un poco más baratas, pero son más frágiles y pesan más. Hay dos tipos: blancas y antirreflejantes.
Obvio resulta que, para elegir mejor, al usuario le conviene encontrarse con una gama amplia y variada de lentes.
El antirreflejante es, técnicamente, un cristal mejor, pero también el más caro: el precio medio de la pareja alcanza los 108 euros mientras que los endurecidos cuestan 82 euros de media y los blancos sólo 50 euros.
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